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LA TIRANÍA DEL OÍDO FLAMENCO

        Uno de los rasgos principales de la mayoría de los guitarristas flamencos es la intuición musical: esa capacidad para tomar decisiones sobre marcha durante el acompañamiento del cante y del baile principalmente, basada en la improvisación y la creatividad. Entre otras circunstancias, esta característica proviene del tipo de aprendizaje de maestro a alumno, el método de transmisión oral o por imitación, ideal para desarrollar las habilidades de los guitarristas flamencos: amplía la velocidad de captación de elementos musicales, desarrolla profundamente la memoria pues el alumno debe memorizar los pasajes partiendo desde la misma frase musical como apoyo y sobre esta basa la digitación técnica.  

   Aunque no todo son ventajas.  Aprender de oído es en sí mismo un sistema de selección de talentos para la guitarra flamenca, con las consecuencias negativas e incluso nefastas para aquellos alumnos más lentos en el aprendizaje por imitación. El procedimiento de copiar al maestro determinará quienes retienen mayor número de elementos en menos tiempo de forma más precisa y lo reproducen con mayor exactitud. 

       Podría ser interesante analizar en profundidad que procesos mentales e incluso emocionales están presentes en el momento pedagógico de la imitación, qué mecanismos cognitivos y motores han de funcionar sincronizadamente para favorecer la absorción de información musical y psicomotriz  para producir la correcta reproducción de los movimientos implicados en la ejecución musical. Viene al caso nombrar a las conocidas "neuronas espejo", que según parece se activan cuando un individuo ejecuta una acción y cuando observa esa misma acción al ser ejecutada por otro individuo.

        Lo que si puedo afirmar por mi experiencia es que el entrenamiento previo es clave. Me explico. Las personas que poseen cierto desarrollo psicomotriz fino debido a alguna actividad como puede ser la mecanografía, les resultará más sencillo asimilar los movimientos de la técnica de la guitarra, la cual implica coordinación en el movimiento de los dedos. A los que posean cierto entrenamiento melódico, por pura afición por la música o porque son diestros cantantes de ducha o romería, les resultará más sencillo almacenar melodías. A los que hayan bailado o  aprendido algún instrumento de percusión le resultará sencillo asimilar correctamente las frases rítmicas por que habrán desarrollado previamente esa faceta.
         
          Por todo lo dicho muchos aspirantes a guitarristas pueden verse limitados por un método desarrollado década tras década desde la mitad del siglo XIX, para crear artistas flamencos profesionales, aquellos que han competido por ser las "figuras " y maestros" del flamenco.  La enseñanza de la guitarra flamenca se desarrolla hoy en día generalmente utilizando  este método heredado de maestros a alumnos en peñas flamencas, asociaciones, escuelas privadas, etc; excepto en las instituciones de enseñanza academizadas como escuelas municipales de música (no todas) y conservatorios de Música, donde se combinan el método de tradición oral y el musical académico (partitura) aunque este tema requiere un capítulo a parte.

          Hay que tener en cuenta que las metodologías musicales más modernas se han enfocado en el individuo, otorgando a los elementos puramente musicales el papel de medio a través del cual se desarrollarán los procedimientos y habilidades que el aprendizaje del instrumento potencia por si mismo. De este modo poder llegar a ser guitarristas y personas que aman y disfrutan del instrumento sin mayor pretensión que la que otorga la propia música. En posteriores etapas del proceso de enseñanza se determinará si después de lograr controlar el instrumento y el repertorio, el guitarrista  posee las virtudes para ser aceptado en el gremio y poder profesionalizarse.

          Si eres un guitarrista flamenco aficionado y llevas tiempo aprendiendo a tocar por tu cuenta sin obtener muy buenos resultados o no has encontrado un método o profesor a la medida de tus habilidades, puede que hayas pensado en alguna ocasión que el problema son tus dedos, o tu capacidad rítmica, o tu oído. 

Veamos el siguiente video:



        Viendo ese momentazo del gran Amos Lora siendo aún un niño y tocando de esa manera, la te habrás sentido guitarrísticamente aún más pequeñito de lo que él es por edad. Te habrás dado cuenta de que las personas venimos a este mundo con un don que tenemos que descubrir cuanto antes para desarrollarlo y convertirnos en esa gran estrella. Si eres uno de estos afortunados puedes dejar este blog aquí mismo. No lo necesitas. El resto de los mortales seguir leyendo.


       Si estás aquí es porque has aceptado las duras verdades del resto de la vida real del guitarrista. Pero aún así, tu ilusión es tocar tus rumbas favoritas, disfrutar con tus amigos tocando y cantando algunas sevillanas, profundizar en el asunto del flamenco y aprender las falsetas de Moraito o Tomatito por bulerías. 


        En contra de todo lo que a estas alturas puedes haber llegado a pensar sobre tí, a pesar de que tus dedos no te hacen caso (crees que eres torpe) y que no te atreves ni a tocar las palmas en un sarao, yo se que tú y cualquiera podría tocar muy dignamente la guitarra flamenca (o cualquier otro instrumento) y es muy posible que hayas cometido el ERROR DE ELECCIÓN DEL MÉTODO.


       Hay personas que les cuesta muchísimo aprender una determinada tarea. Desde pequeños desarrollamos la idea de que el deporte se nos da bien o mal, la música, la pintura o las matemáticas. Esto depende generalmente de las experiencias que hemos tenido en nuestra infancia. Estas experiencias nos marcaron imprimiendo un recuerdo emocional fuerte, y este recuerdo aparece siempre que volvemos a intentar la tarea que nos creó lo que llamamos frustración.


     Si eres un niño de 7 años y tus padres te apuntan a una academia, escuela donde enseñan música, (clásica, banda de música o flamenco) posiblemente te convertirás en un alumno adaptado al método Simplemente has llegado al sitio adecuado para insertarte un programa de enseñanza musical configurado de antemano para conseguir ciertos resultados. Si todo va bien conseguirás tocar algún instrumento decentemente como hobby, y dependiendo de tus expectativas, sueños, vocación, habilidades, esfuerzo, llegarás a dedicarte a ese instrumento o simplemente este aprendizaje positivo te ayudará a lo largo de tu vida porque la música es un medio increíble para desarrollar capacidades, musicales, matemáticas, emocionales, etc.

Pero si pasas por este ciclo de enseñanza y no llegas a obtener los resultados esperados, vas a ponerte el “cartel” de torpe musical y vas a aceptar que la música no es para ti, que mejor buscar otro sitio donde brillar. En este caso te convertirías en un alumno inadaptado al método.


      A partir de este momento tu carrera musical corre por tu cuenta en el destierro metodológico, también conocido como el camino del autodidacta. Este camino se caracteriza por practicar muchas veces una fragmento musical con una técnica mediocre, una digitación incorrecta, fraseos rítmicamente o melódicamente no exactos, hasta que se pierde de vista el fragmento original, algo así como el juego del teléfono escacharrado pero contigo mismo.


     Los métodos musicales académicos aplicados en conservatorios e instituciones privadas de alto nivel se orientan a que el alumno aprenda un repertorio de obras para ser un mero interprete. Hasta el siglo XX el foco se ponía en la obra, en el contenido musical de la partitura, y los alumnos que mejor la interpretaban, más fielmente y mejor aceptaban las órdenes musicales de su profesor, eran señalados como grandes talentos. Para conseguir tal proeza estos alumnos debían adquirir grandes dosis de egocentrismo y vanidad, y así tener tener un buen argumento para pasarse horas y horas practicando estudios de técnica y ejecutando notas sin parar a una velocidad cada vez mayor. Pero la mayoría de los mortales eran escupidos de este sistema con un título en la mano que los abocaba a la frustrante tarea de la enseñanza, y así se perpetuaba en sí mismo está metodología de profesores-músicos frustrados.


      Por suerte los pedagogos se dieron cuenta del poder que la música ejerce en las personas y giraron el foco para ponerlo en el individuo. Ya no se trata de obtener grandes promesas, si no enfocar la música como un medio de realización personal o profesional. En ambos itinerarios, no hay obstáculos y hay que tener una buena mentalidad y positivismo para que el objetivo principal sea disfrutar de la música.


Ya te habrás dado cuenta a estas alturas que el error no está en ti, si no en el método que elegiste o eligieron por ti. Bien seas un inadaptado al método o simplemente has comenzado a tocar la guitarra a los 40 sin haber hecho ningún intento anterior, la ELECCIÓN DE TU MÉTODO tiene que tener en cuenta 5 variables (en este orden):


1.- Tus expectativas musicales. (visión y objetivos)

2.- Tus preferencias musicales. (repertorio)

3.- Tu tiempo disponible para practicar. (realismo)

4.- Tus capacidades musicales.(no instrumentales)

5.- Tus habilidades psicomotrices.(entrenamiento militar)


Una vez sepas cuál es tu objetivo, gustos, tiempo para practicar, seas consciente de tus capacidades y habilidades estás preparado para comenzar a trabajar con un método que, teniendo en cuenta estas 5 variables, esté bien secuenciado y construido. Sobre todo que puedas contar con un profesor que te asesore bien, sin forzarte pero aclarándote continuamente tus metas. 


Espero que estés preparado para comenzar. Para cualquier duda o comentario no dudes en contactar con nosotros.


Buen camino